Mantenimiento de rótulos

Lo eterno no existe, por mucho que nos pongamos a filosofar todo tiene su inicio y su final, pero si hacemos un correcto mantenimiento es cierto que todo puede tener una fecha de caducidad más lejana que si no lo hacemos. Y eso pasa también con las vallas de publicidad. Si las dejamos al libre albedrío el paso del tiempo multiplicado por las inclemencias del tiempo acabarán por destruir aquello que hemos creado.

Los materiales que utilizamos en publicidad exterior no son eternos, y el paso del tiempo va dejando su muesca cada día que pasa; al principio es algo imperceptible pero que diariamente, sin descanso, va esculpiendo en todo tipo de materiales (también en el cuerpo humano) las marcas de su infinita universalidad.